OpiniónVueltala semana pasada

Hace dos semanas Roglič no podía ni ponerse los calcetines. Ahora es segundo en la general, a un minuto de Enric Mas — no porque haya ganado velocidad, sino porque Pogačar se fue al suelo en la etapa 8.
Un coche golpeó a Roglič en un entrenamiento semanas antes de la carrera, dejándole un hematoma tan grave que su participación se consideraba al 50% y tuvo que renunciar tanto a la Clásica San Sebastián como a la Vuelta a Burgos. Su actuación en la etapa 6 en Puerto El Bartolo — el único corredor capaz de cerrar el hueco al ataque de Pogačar — demostró que las piernas siguen funcionando. Pero la aritmética que realmente importa sucedió en la etapa 8: la retirada de Pogačar elimina al único corredor al que Roglič no había ganado, y un campeón de cuatro vueltas que luchaba por llegar a la salida se convierte de repente en la amenaza más cercana que tiene Mas.
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