OpiniónVueltahace 35 minutos
La victoria de Stefan Küng en la etapa 18 no fue solo un resultado: fue la prueba que necesitaba para sí mismo. A los 32 años y recuperándose de una fractura de fémur, otros corredores le habían dicho que la lesión podía tardar dos años en cicatrizar completamente, y él admitió haber dudado de si su carrera ya habría terminado.
Küng se fracturó el fémur izquierdo en la Omloop Het Nieuwsblad en febrero, fuera de competición 16 semanas. Incluso su victoria de etapa en la Tour de Pologne llevaba un asterisco de incertidumbre: «No sabía si alguna vez iba a volver al mismo nivel», dijo. Jerez parece haberlo resuelto: «Ahora no se siente como un regreso, ¿sabes?, simplemente se siente como que estoy de vuelta».
Sources