OpiniónVueltala semana pasada
Mas no ha mirado ni un solo perfil de etapa en las próximas dos semanas, pero es capaz de nombrar su mayor amenaza sin dudarlo. No es el de un líder desconectado, sino el de alguien que sabe qué partes de una Grande Vuelta merecen realmente su atención ahora.
Su equipo ni siquiera ha celebrado la reunión de ruta, y Mas asegura que pensar en lo que viene solo acumula estrés que no necesita a mitad de carrera. Pero pregúntale quién le preocupa y la respuesta llega al instante: Primož Roglič, citado por su pedigrí en la Vuelta. Compartimentar el terreno mientras se mantiene atento a los rivales sugiere que Mas está eligiendo sus batallas: los puertos se revelarán etapa a etapa, pero saber quién viene por el maillot es un conocimiento que no puede permitirse posponer.