Opiniónhace 3 semanas

Roglič encabeza la expedición de Red Bull-Bora-Hansgrohe en la Vuelta a España 2026, pero no como aspirante al título: el equipo ha renunciado abiertamente a las ambiciones de general y ha girado hacia la caza de etapas. La carrera que se construyó como un apunte en la historia se ha convertido en un test de forma a cielo abierto.
Es consecuencia directa del accidente de tráfico de agosto: el esloveno se perdió Clásica San Sebastián y Vuelta a Burgos, y hace una semana las opciones de salida rondaban el 50/50. Además, en la Vuelta no hay ningún escalador de primer nivel en Red Bull — Evenepoel, Hindley, Lipowitz, Pellizzari, Vlasov y Martínez se quedan en casa; el apoyo recae en Fisher-Black, Meeus y Tuckwell. Sven Vanthourenhout lo formuló sin rodeos: «Tenemos que ser realistas porque su preparación ha sido muy diferente de lo que originalmente anticipábamos». Con Pogačar regresando a la Vuelta por primera vez desde 2019 y ya favorito incuestionable, Red Bull juega una partida distinta.
Sources