Opiniónhace 3 semanas
Roglič habla de «paso a paso» — pero detrás de esa fórmula hay un cuerpo al que hace apenas tres semanas le dolía hasta ponerse los calcetines: los hematomas del golpe del coche en los muslos no han desaparecido ni para la salida. Esto no es una historia de regreso; es incertidumbre controlada.
El esloveno no compite desde finales de junio — casi dos meses sin carrera tras perderse la Clásica San Sebastián 2026 y la Vuelta a Burgos 2026. Según fuentes españolas, la recuperación ha ido más lenta de lo previsto. Ni siquiera el director deportivo Sven Vanthourenhout lo oculta: «Tenemos que ser realistas — su preparación ha sido completamente distinta a la que esperábamos tras el accidente». Las tres semanas de la Vuelta a España 2026 no son un regreso a la forma; son la primera prueba real de si el cuerpo aguanta.
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